Alarma en el Congreso por el incremento de la persecución contra cristianos

Un informe conjunto del Comité de Asignaciones y el Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes de Estados Unidos ha identificado a Nigeria como el país más peligroso del mundo para practicar la fe cristiana.
La investigación incluyó entrevistas a testigos, mesas de diálogo y evaluaciones directas sobre el terreno, revelando un panorama alarmante de violencia y persecución.
Como parte de sus conclusiones, los legisladores recomendaron a la Casa Blanca establecer un acuerdo bilateral con Nigeria que permita proteger a las comunidades cristianas vulnerables, combatir el terrorismo yihadista, fortalecer la cooperación económica y hacer frente a influencias extranjeras como China y Rusia.
Asimismo, propusieron sanciones contra quienes faciliten o participen en la persecución religiosa, restricciones de visado y la eliminación de leyes basadas en la sharia y normas contra la blasfemia.
El congresista Tom Cole enfatizó que la libertad religiosa es un principio fundamental de Estados Unidos, afirmando que la defensa de la fe y la vida humana debe ir acompañada de acciones concretas contra el terrorismo.
Por su parte, Brian Mast aseguró que Estados Unidos no ignorará la persecución de los cristianos y reiteró el compromiso del país con la defensa de la libertad religiosa.
Durante una audiencia previa, el diplomático Jonathan Pratt indicó que el gobierno estadounidense busca trabajar junto a Nigeria para reforzar la seguridad de las comunidades en riesgo y garantizar la práctica libre de la fe para todos los ciudadanos.
El plan en desarrollo contempla medidas de presión, incluyendo sanciones y posibles acciones estratégicas para combatir el terrorismo.
En este contexto, el presidente Donald Trump reafirmó su postura al volver a clasificar a Nigeria como un “País de Especial Preocupación”, subrayando que Estados Unidos no permanecerá indiferente ante la violencia contra los cristianos y está dispuesto a actuar para protegerlos.
